7 abr. 2007

1994

Imagina , mi compañía, no era ni siquiera un proyecto.

Hace trece años…
estaba diciendo YA BASTA y cerré definitivamente la puerta a lo que hasta ese entonces había sido mi forma de vivir. Decidí abandonar la publicidad a la que me había dedicado durante muchos años. Siendo creativa de agencias de publicidad reconocidas, logré una importante trayectoria, bastantes premios nacionales e internacionales y un puñado de amigos. Alrededor de la profesión supe del amor y el desamor y también de otros demonios: stress, úlceras y agotamiento físico y mental.
Me tomé un año sabático y me divertí como nunca porque logré hacer lo que siempre había soñado:
tomé un taller de narrativa en el CELARG, hice muchas tortas que además llegué a vender entre los conocidos, tomé clases de yoga, pinté varios cuadros que descansan en un maletero, escribí cuentos, transformé muebles, y me tomé la vida con una calma inusual.
Un año después inauguraba la compañía que fue la antecesora de Imagina, se llamó IN.VENTOS y fue mi primera compañía de organización de eventos. La idea de montarla fue de una gran amiga y, durante casi diez años, mi socia. Comenzamos en una oficina prestada, un teléfono prestado y una secretaria prestada. Nuestros tres primeros proyectos aprobados fueron: la inauguración de la nueva sede de la Fundación Juventud y Cambio adscrita al Ministerio de la Juventud (nos lo encargó la propia ministra, Pilarica Romero), un stand de General Motors de más de 500 metros en una exposición llamada Auto Show, que ganamos en una peleadísima licitación, y la I Convención Nacional de Cigarrera Bigott (British American Tobacco).
Además ese año conocí, o mejor dicho miré con otros ojos, a quien hoy es mi esposo.


1997

Hace diez años In.Ventos tenía muy buenos clientes y se había convertido en una compañía que estaba dando mucho de qué hablar.
Emocionalmente hablando fue una montaña rusa.
Al principio del año murió el padre de mi hija.
A finales de ese año yo volvía a decir, otra vez, "sí quiero".

Dos años después nacería -para alegría nuestra, de la mía y de los suyos- el nuestro.


2002

Un año muy difícil por la confrontación política. Es un año en que nos suspenden varios eventos programados. En el último trimestre comienza lo que se denominó el Paro Cívico Nacional, en el que sindicatos, trabajadores petroleros y federaciones de empresarios convocan a un paro para oponerse al gobierno del presidente Chávez. El país se paraliza por más de sesenta días. Entramos al 2003 pagando alquiler y sueldos durante cuatro meses sin haber facturado ni un bolívar. En julio de ese año, de mutuo acuerdo, mi socia y yo, cerramos IN.Ventos. En enero del 2004 nace IMAGINA en nuevo lugar y con una nueva sociedad.


2006

Un año lleno de trabajo y de retos para Imagina. Ganamos nuevos clientes y desarrollamos interesantes proyectos. Cumple 18 años mi hija y estrena el sueño de todos a esa edad: su propio carrito (todavía lo estoy pagando y ahora es que falta!)


06.07.2007:
Ayer
Por fin, comienzan las vacaciones escolares. Adoro que mis hijos estén de vacaciones porque dejo de ser esclava del tiempo. Me puedo levantar una hora más tarde. No tengo que correr a buscarlos en el colegio. No tengo que llevarlos a actividades extracurriculares.
Toda mi vida he trabajado. Desde hace diecinueve años soy madre y como no me he querido perder nada de su educación, he requerido de una estricta planificación de mi agenda diaria. Las vacaciones escolares y posteriormente las vacaciones familiares son para mí una maravillosa liberación. En ningún momento de mi existencia soy tan feliz como cuando estoy de vacaciones.


Hoy sábado 7 de julio:

Es una radiante y hermosa mañana en Caracas. Hemos desayunado cachapas con queso, jugo de parchita y café. Cada quien se dedica a lo suyo. Alguien está pegado a una laptop, alguien al teclado de la computadora, alguien juega con algo muy ruidoso y alguien duerme.
Mientras tanto, una morrocoya se esconde como puede en un oscuro rincón de la casa.

Jenny me pasó este meme.